lunes, 22 de junio de 2015

La música toma la calle

Este pasado domingo 21 de junio, se celebró en Valladolid el Día internacional de la música.
Este evento nació en París a principio de los ochenta y ya ha conseguido internacionalizarse de tal manera que son muchas las ciudades del mundo que se engalanan con sus mejores notas musicales.
En Valladolid se lleva celebrando ya unos cuantos años, pero este quizás ha sido el más especial por lo simbólico del evento, que hizo que fueran muchas las personas que se echaron a la calle a apoyar a los más de 200artistas que regalaron su arte y su trabajo a los ciudadanos.
Digo regalaron porque para el que no lo sepa, todos los músicos participaron de forma altruista, sin cobrar un solo euro y recibieron a cambio un sobresueldo humano muy particular.
También son muchos los músicos que aún se resisten a tocar gratis porque entienden que es un trabajo que debe valorarse y gratificarse como el resto de los servicios a los que puedes acceder cuando sales de casa pero en esta ocasión, aunque se mantuvieron firmes en sus convicciones, si que salieron a apoyar con su presencia y sus aplausos a aquellos músicos que decidieron participar de esta festividad popular aún renunciando a cuantificar en euros su esfuerzo.
Valladolid fue un concierto permanente y a aquellos lectores que han visitado desde distintos lugares del mundo este blog en 10.000 ocasiones, os diré que esta ciudad está llena de arte.
Durante todo el día se buscó conciliar las horas de descanso dominical con la demanda por parte del público de música en la calle y lo cierto es que aunque pude asistir a varias citas me fue imposible acudir a tantas como me habría gustado, el don de la ubicuidad aún no se me ha concedido pero tengo la suerte de contar con la colaboración de la fotógrafa Ruth Gomez Gonzalez, que me ha cedido estas imágenes de diferentes citas musicales a lo largo de la ciudad y de esta manera podré mostrar a aquellos que me leéis una pequeña muestra de lo que se vivió este domingo en Valladolid.
Hubo para todos los gustos, desde Rock a  Pop, Música hindú, Hipo Hop, canción de autor...creo que todo el mundo disfrutó en la medida de lo que pudo de "El día de la música".
A los ya comentados atractivos de esta ciudad hay que sumarle de forma muy especial el talento de muchos artistas que ahora buscarán la manera de poder volver a actuar ante su público en diversas salas y espacios de todo tipo.
A aquellos que vayáis a venir por aquí este verano os recomiendo que os informéis de los posibles conciertos que puedan coincidir con vuestra visita, ya que doy fe de que muchos de estos artistas me han dejado con la boca abierta.
Muchos de los grupos vallisoletanos ya se han hecho un nombre en el panorama musical y son auténticos embajadores de la ciudad en cada uno de los conciertos que dan por los distintos lugares de España y del mundo por donde tocan.
Par quitarse el sombreo, lo que pasa es que con todo este pelo no llevo y menos mal, porque con el calor que hace sería carne de lipotimia.

Seguramente reconocereís a algunos de los músicos que aquí aparecen y eso que más de uno parece que va de incógnito entre gorras caladas y barbas pobladas pero cuando tocan y cantan no hay camuflaje posible, se les identifica enseguida.
La verdad es que fue una jornada increíble ya que pude aunar diferentes pasiones, como la música, tomarme un vinito de la Ribera del Duero, comerme unas tapas e incluso al celebrarse también el "Día internacional del Yoga" aún hubo opción a relajar cuerpo y mente con tan peculiar disciplina.
Insisto a todos los lectores que la visita a Valladolid sorprende y mucho, yo vine por casualidad y hace ya años que me he instalado aquí y no pienso moverme.
Estas formidables fotografías son autoría y propiedad de la fotógrafa Ruth Gomez Gonzalez que me las ha cedido para acompañar esta entrada del blog.
Gracias.
Merece la pena, palabra de Mogwai.







lunes, 18 de mayo de 2015

Valladolid en sus museos


Han sido unas jornadas espectaculares las que hemos tenido en "La noche y el día internacional de los museos" en los que multitud de estos centros culturales han abierto sus puertas al público para ofrecer una visita muy especial, en la que un buen número de artistas vallisoletanos han aportado su esfuerzo y su buen hacer para que todos disfrutásemos de las visitas, incluso aquellos que no suelen programar una visita a un museo dentro de su agenda de ocio.
Espacios tan impresionantes como el Museo Patio Herreriano, el Museo nacional de Escultura, el Palacio Pimentel, La casa-museo José Zorrilla, el Museo de la Ciencia, la Casa de la India y en resumen todos los museos y casas museo de la ciudad así como muchas salas municipales de exposiciones se han prestado a organizar actividades culturales de todo tipo para enriquecer y hacer más atractivas las visitas.
Hemos podido ver teatro, danza, música en directo e incluso proyecciones de cortometrajes en estos lugares que ya de por sí atesoran un gran patrimonio cultural y que en esencia deben ser santuarios del arte.
Nos hemos emocionado con el baile de Lola Eifel, la guitarra de David Manso y las interpretaciones teatrales de Eva Valdespino y Oscar Saldaña por poner algún ejemplo, pero quien no se ha impresionado con el trabajo de los alumnos de Arte Dramático, Monica de la Fuente o tantísimos artistas que no han reparado en desgaste de energía para hacer este sueño realidad.
Como ya os he comentado han sido unas jornadas espectaculares y rebosantes de arte y quizá el único fallo ( y solo por buscar un fallo) es que se haya condensado en tan poco tiempo dado que aunque he corrido lo que he podido y más, no he podido ver todo lo que me apetecía pues había más de 160 actividades aunque es cierto que en diferentes pases para tratar de facilitar su acceso a todo el público posible.
Desde luego no se me ocurre mejor reclamo para atraer al público que los utilizados durante estas fechas y desde aquí hago un llamamiento para que estos espacios mantengan la colaboración con los artistas que han enriquecido las visitas.
Durante el año es cierto que hay espacios como el Museo de la Ciencia, el Patio Herreriano o la Casa de Zorrilla que suelen programar actividades de este tipo durante el año pero me gustaría que todos los espacios que han participado de estas jornadas y han comprobado la afluencia masiva de ciudadanos en busca de una experiencia artística multidisciplinar, se plantearan seguir contando con actividades como las que se han desarrollado en estos días, ya que son garantía de éxito.
Espero con impaciencia la próxima cita y sé que mantendrá el altísimo nivel de esta última.
Animo a todo el mundo que lee este blog a acercarse por los museos vallisoletanos durante cualquier día  del año por lo interesante tanto de "continente" como de "contenido".





miércoles, 6 de mayo de 2015

En la Feria del Libro

Pues si amigos, aunque parece un iglú esta estructura se ha convertido durante toda una semana en una gran biblioteca para mi, pues tanto en la Cúpula del Milenio como en todo el entorno de esa plaza se ha alojado un año más la Feria del Libro de Valladolid.
Tan solo por dentro de esta estructura han paseado casi 28000lectores y ya no hablemos si le sumamos los visitantes al auditorio de la Feria, colocado justo enfrente, a la "carpita" para actividades infantiles sobre la lectura ubicada al ladito de esta chula estructura o al salón de actos del edificio de Usos múltiples que se encuentra en esa misma plaza y que también ha servido de escenario para diversos actos de la programación oficial de esta edición de la Feria.
Allí asistí junto al escritor Dioni Arroyo a la presentación del libro "Como ser escritor y no morir en el intento" y más tarde a la presentación de las ediciones impresas de los cuentos ganadores del certamen municipal de Igualdad de género, siendo uno de ellos, "Los primeros Gumlins" de Elena Pizarro uno de los libros más solicitados durante la Feria, agotándose allí mismo su primera edición.
De entre las actividades que lleva aparejadas la Feria del libro, este año se ha vuelto a tener muy en cuenta a los más pequeños de cada familia habilitando un espacio para el disfrute de los peques dentro de la Cúpula: El desván de la cúpula.
En ese espacio los niños han disfrutado en los diversos talleres de ilustración con Oscar del Amo, Dani Mayo y otros artistas vallisoletanos.
También se han divertido de lo lindo con diferentes iniciativas diseñadas para ellos como el cuentacuentos que realizó Katakrok Teatro sobre ese cuento del que os he hablado antes y que permitió al público infantil interactuar con los protagonistas de la historia y de esa manera interiorizar de mejor forma aun la idea de la igualdad.
De todas las charlas y presentaciones que se han desarrollado durante la Feria del Libro, quizá con la que más he disfrutado ha sido con la ofrecida por el "Director que escribe o el escritor que dirige" David Trueba, quien de forma muy amena  e interesante nos habló de su obra literaria, más extensa de lo que sabia y teniendo en cuenta lo agradable y sencillo que es David hablando, seguramente resulte muy estimulante al leerla.
Como David es un hombre de cine, no le resultó chocante que paseara por allí un Mogwai, eso si, muy atento e interesado.
Puesto a visitar cosas y acudir a presentaciones, hubo una que no quise perderme, dada mi interés por el tema, la de "Monumentour" la guia monumental impresa y on line que ha creado el joven emprendedor vallisoletano Oscar Rey.
Disfruté de la presentación ya que se citaban muchos de esos rincones que tanto suelo recomendar a través de mis redes sociales o de este blog.
Aquí podéis verme justo al ladito de la gerente de la Sociedad Mixta para la promoción del Turismo de Valladolid quien apoyó la iniciativa de Oscar Rey desde el principió y acudió a presentarla al público junto a él.
De todo ha habido y para todo tipo de gente.
Los blogueros también tuvimos la oportunidad de presenciar el IV "Encuentro de blogueros inspirados" de la Feria del Libro en el que participaron Juan Pizarro de " La espinilla cuando besa" Carlos del Barrio de "Mis medias mentiras" y David Redondo de "Diario de un dependiente" todos ellos creadores y fervientes alimentadores de sus blogs y también autores de obras impresas.
Yo personalmente rematé mi presencia a los actos a los que pude acudir con la presentación de la novela de Francisco Javier Pérez Fernandez ganadora del premio Ateneo ciudad de Valladolid.
Un novela que se adentra en ese episodio tan triste para la historia de España que fue la guerra civil.
Creo que progresar es no volver a repetir los errores del pasado y para recordarnos bien todo aquello los libros son esenciales y este autor va a colaborar mucho a ello con su premiada novela
Este año el tiempo casi nos ha respetado y tan solo llovió un poco el día de inauguración y el de clausura, pero los expositores de la Feria han quedado satisfechos con la organización, la programación, el público y las ventas con lo que un alto porcentaje ha dicho ya de repetir el año próximo.
Yo he disfrutado mucho allí, igual porque me gusta tanto leer como comer tapitas o probar diferentes "caldos" .Los libros también alimentan, aunque puedo leer después de las doce y además no engordan.






jueves, 16 de abril de 2015

Valladolid interesa a la prensa internacional.

Y así de claro me quedo ayer mismo, con la visita a nuestra ciudad de estos reputados y simpáticos periodistas de importantes medios de Rusia y Alemania

   Natalia Timashova  corresponsal del diario ruso “Novie Izvestia”, va a escribir un reportaje de Valladolid para una revista de viajes de la línea aérea rusa VIM-Avia, y un artículo sobre gastronomía y vinos para su blog de una página web y Thomas Urban,quien  trabaja en Madrid como corresponsal del diario alemán  “Sueddeutsche Zeitung” pasaron ayer el día en compañía de una técnico de Enoturismo de Valladolid, con quien realizaron una visita a la Bodega Arzuaga y posteriormente comieron en diferentes establecimientos de la ciudad para conocer y disfrutar las tan famosas "tapas" que han situado a Valladolid en el punto de mira de la gastronomía internacional.
Fue sencillo conseguir que disfrutasen de lo que aquí se ofrece, ya que se les acompañó a lugares tan emblemáticos como Los Zagales, Villaparamesa, Ángela o Don Bacalao por citar algunos.
   Por la tarde y tras el oportuno café para engañar el cansancio tras una jornada tan intensa, fui a conocerlos y a acompañarlos en un paseo por algunos de los rincones artísticos y monumentales más hermosos de la ciudad.
Tuvimos una muy agradable conversación sobre los motivos que hacen de Valladolid un interesante destino para sus respectivos compatriotas.
  Además del enoturismo y la gastronomía, charlamos sobre la SEMINCI, el TAC, la programación cultural en salas como el Teatro Calderón y el LAVA, la tan especial Semana Santa de Valladolid y otras diversas opciones de ocio presentes en la ciudad.
    Tras la visita al convento de las Brígidas, San Pablo, el Museo nacional de Escultura y el Palacio Real, aproveché para hacer con ellos una visita a uno de mis rincones favoritos de Valladolid: La casa de Zorrilla
Allí disfrutaron mucho con todo lo que rodea a la historia de tan excepcional poeta y les encantó la leyenda del "fantasma de la casa".
  Después, tras enseñarles Santa María, de la Antigua, la Catedral y la Plaza de la Universidad, regresaron a Madrid desde donde ellos trabajan para sus respectivos medios.
  Fue una experiencia muy agradable y un placer apreciar en ellos tanto interés y tanto reconocimiento.
   Ya saben además, que aquí la gente es amable y hospitalaria y que pueden volver cuando quieran, serán bien recibidos.
  

lunes, 6 de abril de 2015

Santa Semana

Acabamos de vivir la que según los medios de comunicación, conocedores de los datos estadísticos oficiales ha sido la mejor Semana Santa en cuanto al turismo en los últimos 10 años.
Hoy mismo se daba el dato de que las Oficinas de Turismo de Valladolid han registrado a 32000turistas que se han acercado por ellas a informarse, pero tal y como estaba la ciudad de copada, creo que ese dato se va a quedar corto.
Seguro que familiares y amigos de los ciudadanos que ya conocían la ciudad se han acercado por aquí y en vez de alojarse en los hoteles de la ciudad que han superado con creces el 90% de ocupación, se habrán quedado en casas particulares con los suyos.
El hecho de que desde Hostelería de Valladolid, la Sociedad Mixta para la promoción del Turismo y El Norte de Castilla se haya editado la guia de "Las imperdibles" de Valladolid (tapas y raciones que no te puedes perder en la ciudad) ha conseguido que bares y restaurantes estuviesen abarrotadas por turistas y habitantes de Valladolid, que iban como se suele decir "a tiro hecho", sabiendo que especialidad pedir en cada sitio.
Además de lo artístico y sublime de la imaginería de la Semana Santa vallisoletana y lo espectacular de sus procesiones, la gente que se ha dado cita por aquí en estas fechas, ha podido disfrutar de la Feria del Libro antiguo y de la Feria de Artesanía que se han abierto al público en el céntrico Paseo central del Campo Grande, con lo que diversos alicientes han acompañado la visita  durante estos días festivos.
Seguramente la tan ansiada recuperación económica ha colaborado a ese espectacular aumento del turismo de interior.
Sé bien, porque yo mismo me he encargado de recomendárselo a los amigos que han venido de fuera, que muchos han dedicado gran parte del tiempo entre procesión y procesión, a "saborear Valladolid" y a dar buena cuenta de su enoturismo, dos de los grandes valores que hacen tan especial esta tierra.
He disfrutado mucho con esta tradición tan arraigada entre los habitantes de Valladolid, que con su respeto y solidaridad hacen que esta sea una de las mejores y más visitadas "Semanas Santas" de España.
Obviamente el tiempo ha acompañado y eso ha hecho que pudiesen salir todas las cofradias y todos los "pasos" y que yo no tuviese que temer el mojarme y liarla en cualquier momento, aumentando de forma tan original y estrambótica la población de la ciudad que me ha acogido desde hace unos años.
Solo he tenido que hacer el esfuerzo por no comer nada de las cosas tan ricas que he descubierto en los establecimientos hosteleros, después de las doce de la noche.
He sido bueno, igual me ha impresionado ese fervor religioso y me ha hecho ser excesivamente prudente.
Palabra de Mogwai.


lunes, 23 de marzo de 2015

Conseguí bailar sin que me pisaran.

Así de bien terminé mi asistencia al concierto de Izal que disfruté en la Sala blanca del LAVA este pasado fin de semana.
Lo cierto que los de mi especie vivimos cientos de años y me da hasta vergüenza reconocer que ya no soy un quinceañero, pero como tal disfruté en este pedazo de concierto.
En el LAVA he disfrutado de multitud de cosas ya, de obras de teatro, presentaciones de libros, conciertos de todo tipo, conferencias...pero lo de este fin de semana ha sido realmente sublime.
Este espacio programa con mucho criterio buscando siempre realizar una oferta cultural de lo más variada en cuanto a gustos para el público vallisoletano, lo que les honra, puesto que por las diferentes salas de este complejo  cultural han pasado los más grandes artistas a los que se puede acceder sin tener que hipotecar los sueños o los proyectos de la institución que ha puesto en marcha este proyecto.
Con Izal han vuelto a acertar, ya que este es un grupo que arrastra a miles de aficionados a este estilo musical y más en concreto a la calidad de los componentes del grupo y los temas de sus discos.
Igual se nota que soy fan, pero casi hasta diría que fan de Izal soy fan del LAVA y sus trabajadores y técnicos, que siempre e dejan la piel para que todo salga perfecto y eso es de agradecer.
Si tenemos en cuenta que este espacio se construyó sobre el antiguo matadero de Valladolid aún hoy en día resulta alucinante contar con un espacio como la sala Concha Velasco, que es un teatro de excelentes condiciones tanto para el público que asiste a las representaciones como para las compañías que allí actúan.
Poco a poco los vallisoletanos han ido conociendo, aceptando y valorando lo que allí se lleva a cabo y tengamos en cuenta también que el LAVA cuenta con un programa especial para facilitar el trabajo de los artistas vallisoletanos que allí cuentan con un espacio impresionante para desarrollar sus proyectos y con la ayuda y el consejo de unos técnicos de lo mejorcito en su campo.
Que el público demanda cosas está más que claro y que algo como los dos conciertos que ofreció allí Izal eran necesarios también.
Izal colgó el cartel de aforo completo y se desvivió por ofrecer lo mejor de ellos mismos y los que tuvimos la inmensa fortuna de asistir, así lo vivimos, como algo muy especial y brillante.
Incluso yo mismo con mi tamañito no pude evitar bailar entre las cientos de personas allí congregadas y conseguí evitar que me pisaran y sentirme seguro, ya que la fotógrafa que me acompaña y a quien debo estas imágenes se preocupó constantemente por salvaguardar mi integridad física, que no me pisaran, que no me mojaran y que no comiese nada después de las doce.
Disfruté como un enano y tiene gracia que eso lo diga precisamente un bichito de mi estatura.
 Una cosa está clara, los espacios culturales de la ciudad están programando con un criterio muy acertado y el hecho de contar con salas como el Teatro Calderón o las salas del LAVA, además de otros espacios que no voy a citar porque no quiero aburrir en exceso, hacen que la visita a la ciudad por parte de turistas nacionales o extranjeros se convierta en una experiencia muy completa que alimenta y de que manera el cuerpo y el alma, ya que contamos con una gastronomía, un enoturismo, una cultura y una riqueza lingüística de lo mejorcito.
Yo estoy aprendiendo y disfrutando mucho en esta ciudad y espero que todo siga yendo a mejor y pueda seguir siendo un referente turístico muchas décadas más.
Muchas gracias a todos los que hacen que esto sea posible.
Ratos como el pasado en este concierto, me llenan de energía para mucho tiempo.





lunes, 16 de marzo de 2015

Falto de tiempo

Para hacer todo lo que quisiera hacer aquí en Valladolid y es que hay tanto por ver y por hacer, que me tengo que organizar mucho la agenda, que uno es pequeñito y de patitas cortas, con lo que tardo demasiado en desplazarme de un lado a otro.
Menos mal que ya le he echado el ojo a un vehículo que tienen en la Casa de Zorrilla y si se lo pido puede que me los presten, aunque la faena es que no se a que animalito podría engancharlo para que tire de esta joya.
Seguro que os gusta, si queréis verlo de cerca junto con otras muchas chuladas de la época no tenéis más que acercaros por la Casa-museo de José Zorrilla, pero por favor, no me lo ralléis.
La visita es gratuita y de martes a domingo se puede ver la Casa Museo por la mañana o por la tarde.
Como esta provincia es así de curiosa, el otro día me fui a la finca de la bodega Arzuaga en la Ribera del Duero, donde además de hacer un vino estupendo encontré a los que seguramente les alquile para que tiren de este precioso cochecito y así desplazarme de mejor manera.
Me han dicho que estos bichitos tienen carácter, pero seguro que nos entendemos muy bien.
Lo mismo me dijeron de la gente de Valladolid, que si era muy fría y muy seria, que si no se que, pero me están tratando de mimo y no he tenido la más mínima discrepancia con nadie.
Además de poder visitar cualquier museo o casa-museo y cualquiera de las salas de exposiciones de la ciudad, recomiendo encarecidamente disfrutar del enoturismo de Valladolid, una ciudad donde podremos saborear con placer cualquiera de las cinco diferentes D.O. que atesora su provincia y que están de escándalo, ya que los tintos son fabulosos pero los rosados y los blancos se encuentran al igual que los tintos entre los más ricos del mundo.
En Valladolid además, se puede disfrutar de un verdadero enoturismo urbano, ya que no es necesario irse a las bodegas para que un experto enólogo te explique los matices de cata de cada vino, dado que en pleno centro de la ciudad hay vinotecas y espacios donde catar, jugar con los sabores, aromas y en general, donde disfrutar con el vino.
Dentro de muy poquito os escribiré hablando del T.A.C. 2015, un festival de artes de calle que convierte a esta ciudad en un gran escenario y que podremos disfrutar en el mes de mayo en su decimosexta edición.
Hay tanto que ver y hacer aquí que necesito que los días tengan 25 horas como mínimo.
Si me pongo a hablar de tapeo y  gastronomía, necesitaría cuatro o cinco horas para escribir esta entrada, pues una estupenda opción es la de "saborear Valladolid".
Aunque sigue estando un pelín complicado, hay bares con la licencia necesaria y el acondicionamiento oportuno para ofrecer música en directo y el mismo jueves pasado, disfruté en uno de estos locales de un estupendo concierto de blues.
Además los grupos vallisoletanos son realmente buenos y al igual que con el vino o la gastronomía, en la variedad está la diversión y encontramos verdaderos artistas en todos los estilos.
Aquellos que aún no conozcáis esta ciudad, apuntaoslo en la agenda de "futuros planes" y dejaos caer por aquí, que merece la pena y mucho.